Por la Compañía de Jesús

Señor Jesús, te encomiendo el cuerpo total de nuestra Compañía, sus superiores y todas sus personas, los sanos y los enfermos, los que van bien y los que se encuentran mal, sus logros y deficiencias, las tareas de todo tipo. Que en todo se oriente para gloria de tu Nombre y servicio de toda la Iglesia.

Que con tu ayuda crezcamos en todas partes, en número y calidad, que conozcamos y amemos nuestra propia vocación y que la vivamos plenamente, para que todos los de nuestra Compañía sirvan a tu Divina Majestad como corresponde y con fidelidad.

Que todos asuman de corazón los preceptos y consejos evangélicos Y que íntimamente unidos por la caridad fraterna sientan los efectos de tu bendición en sus Provincias, Colegios y Misiones, en los trabajos y ministerios a los que están entregados.

Que sean austeros, sencillos, prudentes y pacientes, empeñados en las virtudes fundamentales, para que así su vida corresponda con el nombre que llevan y sea su misma vida testimonio de su vocación.

Señor Jesús, confirma lo que Tú mismos iniciaste en este grupo tuyo, y así los que por iniciativa tuya prometimos pobreza, castidad y obediencia en la vida religiosa, que con tu ayuda podamos serte fieles hasta la muerte.

Encomendamos a tu divina misericordia no solamente los vivos de esta Compañía, sino también nuestros hermanos difuntos, colaboradores y amigos.

Oración de san Pedro Canisio

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